MEDIANO SOLO EN ESTATURA
El Nuevo Herald
Domingo 30 de Noviembre de 1997
AGUSTIN TAMARGO
Especial para El Nuevo Herald.
El autor analiza las muchas facetas de Jorge Mas Canosa que hicieron de este lider natural un gigante en la lucha contra la dictadura de Fidel Castro.
Jorge Mas Canosa ha muerto. Un periodico que no lo queria muy bien --The Miami Herald-- ha dicho que en el era mediana solo su estatura. El reconocimiento no deja de ser valido aunque sea tardio. En mas de un sentido, Mas Canosa era un verdadero gigante. Gigante del coraje y de la pasion por Cuba. Gigante en sus ambiciones y en sus generosidades. Gigante en la desmesura con que enfrentaba a amigos y enemigos. Desde muy joven comenzo a luchar contra la tirania de Castro en las multiples formas conocidas que se ensayaron al principio y en las que consumieron sus vidas generaciones de cubanos. Cuando descubrio otra, la mas dificil, la mas costosa, la de gloria aparentemente menor, la abrazo con el mismo ardor. Y asi se le veia de avion en avion, de parlamento en parlamento, de casa presidencial en casa presidencial, desafiando oposiciones y neutralidades y ganando adeptos para la causa de Cuba libre.
Brujula del anticastrismo
En cierto sentido el hizo mas por internacionalizar la lucha de los cubanos que todos los lideres que lo precedieron, aunque entre ellos habia hombres de historia mas larga que la suya y de poderes intelectuales superiores a los de el. Para Washington, Mas Canosa fue la brujula del anticastrismo. Pero lo fue tambien para Madrid, para Buenos Aires, para Londres y desde luego, para La Habana, donde su nombre iba asociado siempre con lo peor. Los castristas, que sabian los puntos que calzaba, lo acusaron de todo. De plattista, que no lo era, hasta agente de un regreso reaccionario para la isla, que tampoco lo era. Se publico en La Habana un libro difamatorio contra el, honor que solo ha conocido otro exiliado, Ricardo Bofill. Y con ataques urdidos en las siniestras cuevas de la Seguridad se dispararon contra su persona los dardos envenenados de la difamacion y la calumnia, sin detenerse en nada. Pero no lograron que se detuviera. A los peleadores de raza les gustan las batallas fuertes, no las debiles. Y Mas Canosa era un peleador de raza.
Inserto en la vida publica americana de una manera total, tuvo las puertas de la Casa Blanca y del capitolio abiertas siempre para el. De hecho, dos presidentes, Reagan y Bush, bajaron hasta Miami a reconocerle en terreno propio su senorio. Cuanto pedia para Cuba se le concedia, tanto por la simpatia por su causa que el despertaba, como por la presion politica y economica con que acostumbraba a ejercer su liderazgo. Entre lo que pidio se halla su triunfo maximo: Radio Marti. Pero ademas, la ley Torricelli, la ley Helms-Burton, el programa Exodo para traer aqui a millares de desterrados cubanos varados por el mundo. Su habilidad politica se hacia sentir en todas partes. Ayudaba a elegir a un candidato inclinado a su banda tanto como a derrotar al candidato de la banda contraria. Domino el ejercicio del cabildeo, basico en la politica americana, de una manera magistral. A tal punto, que cuando los republicanos, que eran los suyos, perdieron el poder ejecutivo y este paso a los democratas, su influencia no decrecio. Reagan y Bush vinieron un dia a Miami a comer frijoles negros y tomar cafe cubano con el, pero Clinton le dedico a la hora de su muerte un elogio conmovedor. Esa era su talla.
La Fundacion Nacional Cubano Americana que el fundo queda como un tributo definitivo a la capacidad politica de Mas Canosa y a su vision del cambiante escenario de la cuestion cubana. Con ella como base, gano muchas batallas, aqui o fuera de aqui. Y con ella demostro que aunque morir por la libertad de Cuba ha sido siempre el mas alto ideal de los cubanos de todos los tiempos, trabajar por esa libertad en escenarios menos gloriosos no es proeza inferior. Mas Canosa movilizo a una inmensa porcion de los grupos medios y altos de la sociedad cubana del exilio, esos que no acuden a los desfiles pero que sienten igualmente el dolor de Cuba, y con el caudal economico que tal movilizacion produjo realizo obras admirables. Era polemico, era agresivo, echaba peleas que no podia ganar --como la del Herald-- seleccionaba a sus aliados como los viejos caudillos, a veces mas por su lealtad que por su capacidad; en ocasiones tenia, o parecia tener, la arrogancia del fanatico que cree que solo es legitima su verdad. Pero habia algo en el que lo salvaba todo: su amor por la libertad de Cuba. Tenia una idea fija: golpear a la tirania castrista en todas partes, a todas horas, en todos los terrenos, convencido de que esa tirania, moribunda y todo, cuenta todavia con imperdonables defensores. Uno de esos defensores, tal vez el mas influyente de todos, Wayne Smith, reconocio que sin Jorge Mas Canosa, Estados Unidos no hubiera aprobado nunca las sanciones que ha aprobado contra Castro. Ese juicio es un diploma.
Formidable polemista
La polemica con Ricardo Alarcon fue la ultima de las jornadas de triunfo de Mas Canosa. Alli hallo lo que siempre habia buscado: enfrentarse cara a cara a la tirania. Alli arrastro por los suelos, con la fuerza de los hechos y los datos, al regimen inmundo que encabeza el ultimo de los apostatas. Alli probo que ademas de cabildero excepcional, de dirigente ducho en las intrigas y las minucias de los pasillos politicos, era tambien un hombre de ideas, un formidable polemista, capaz de sacar de quicio a un adversario cuyo punto debil eran sus argumentos, no su inteligencia. En los dias de ese debate memorable ya estaba herido de muerte aunque su coraje personal y la conciencia de lo que se perderia con su desaparicion le impedian reconocerlo. La providencia se lo lleva pero no se lleva lo que el deja: la huella recia de un oriental, de un santiaguero, de un cubano de ley, a quien ni la fama, ni el poder, ni las riquezas le hicieron olvidar un solo momento su patria en agonia.
Descanse en paz el alma de Mas Canosa, que acerto mas que erro. Descanse en paz este lider natural que no llego a presidente de su pais pero fue enterrado como si lo fuera. Descanse en paz este ser humano apasionado que cometio quizas todos los pecados menos el de olvidar a Cuba.