Por: Elise Ackerman
Domingo, 9 de marzo de 1997
The Washington Post
El pasado mes, justo después de que el Presidente Clinton anuncio que los Estados Unidos podría dar una ayuda masiva a una Cuba post-Castro, un representante de la Seguridad del Estado cubana visito un ruinoso piso de La Habana que cobija la casa de Raúl Rivero y de su Agencia de Noticias Independientes CubaPress.
Al periodista, de 51 años de edad, se le había ordenado presentarse frente a un comite de activistas vecinales. El rehuso comparecer. Al día siguiente 100 simpatizantes del gobierno fueron trasladados a su edificio de apartamentos, gritando insultos y acusándole de ser un contrarrevolucionario, un traidor y un agente de la CIA.
En la isla este tipo de linchamientos verbales, conocidos como "actos de repudio", son usualmente dirigidos en contra de los disidentes. Rivero, presidente de CubaPress, era un extraño objetivo. Se había distanciado explícitamente del movimiento opositor, declarando públicamente que deseaba solamente dar una prensa segura, de confianza y alternativa a la prensa gubernamental, que esta estrictamente controlada. Sus "acciones contrarrevolucionarias" incluyen artículos acerca de los daños del Huracán Lili, asi como tergiversados ensayos sobre ostentosos funerales para honrar a oficiales comunistas fallecidos.
La presión sobre Rivero es una buena medida de la luz que el y otros 60 periodistas independientes están haciendo brillar sobre la sociedad cubana. Descontentos aprendices de periodistas funcionando en improvisadas oficinas de prensa: estos son los herederos de un periodismo revolucionario que ha ayudado a dar forma a la historia de las Américas, desde el galvanizado apoyo de Thomas Paine a las Revolución Americana con su "Sentido Común" hasta Jose Marti, el patriota cubano, periodista y poeta que condujo a los campesinos a buscar la independencia de Cuba.
Careciendo de suministros básicos, los periodistas independientes de Cuba montan bicicletas y garabatean sus reportes en trozos de papel dignos de basurero. No crean periódicos o revistas tradicionales, mas allá de eso reúnen información y la envían afuera ya sea para ser transmitidas, de nuevo a Cuba a través de la radio, o difundidas a través del Internet. Frecuentemente, aparecen en publicaciones en español de Miami o de cualquier otro lugar. Los periodistas tratan de llenar los huecos dejados por la prensa oficial, siguiendo noticias confidenciales de arrestos de miembros de la oposición y reportando críticamente sobre las acciones del gobierno local. Ellos también crean mordaces obras de opinión, humor y ocasionales encuestas al hombre de la calle.
Asi como la calidad de sus reportes varia fuertemente, el hecho de que ellos traten de presentar la verdad, tal como la ven, ha comenzado a captar por lo menos parte de la imaginación popular. En Cuba, la música de salsa cantada por artistas exiliados como Willy Chirino o Gloria Estefan es tabú. Los periódicos en español publicados en Miami son "propaganda enemiga". Y los cubanos son amenazados con arresto si ven un buscadísimo vídeo del debate del pasado mes de agosto entre el líder exiliado Jorge Mas Canosa y Ricardo Alarcon, Presidente de la Asamblea del Poder Popular. Como Rivero ha escrito:
"La pobreza del mundo es traída a primer plano (por los medios oficiales), al mismo tiempo que robustos líderes del partido, felices y saludables, llevando guayaberas (la camisa de sport cubana) y bigotes, juran por Karl Marx que seguro que el próximo plan económico va a ser un éxito." A pesar de que los periodistas independientes no proponen grandes soluciones a los problemas de Cuba, ellos reflejan su realidad en un modo que es revolucionario para los ciudadanos que están hartos de la prensa oficial.
Puede que estos reportes sin mordaza no provoquen la caída de Fidel Castro, pero ya están sirviendo como un catalizador para el cambio. El gobierno cubano ha trabajado por una respuesta apropiada, sabiendo que un error grave podría provocar una condena internacional en un momento en que Cuba es altamente sensible a su imagen exterior. Y por ello el gobierno cubano ha recurrido sobre todo a formas psicológicas de coerción: detenciones frecuentes, amenazas de prolongados encarcelamientos, destierros internos y empobrecimiento sistemáticos.
Estos métodos han tenido muy poco éxito. Durante los dos pasados años, el numero de agencias de prensa independientes ha crecido de una a ocho, y el numero de reporteros, de cerca de cinco en La Habana a unas cuantas docenas por toda la isla. Sus esfuerzos han atraído el apoyo internacional de grupos pro libertad de prensa tales como los parisinos Reporteros sin Fronteras. En el ultimo año, la Asociación de Prensa Americana, una coalición de editores del Hemisferio Occidental, premiaron a los periodistas independientes con el Gran Premio por la Libertad de Prensa.
Los periodistas atribuyen su crecimiento a una necesidad visceral de actuar como testigos tras décadas de negativas. "La sociedad cubana tiene hambre de saber la verdad acerca de Cuba", dice Rivero. "En este momento preciso de nuestras historia hay impaciencia por un cambio, por una transición, que tu puedes prácticamente sentir y tocar con tu mano".
Hombre enjuto y fuerte que fuma incesantemente, Rivero es uno de los miembros mas prominentes de la prensa independiente. Conocido poeta que estuvo trabajando cerca de 30 años en las revistas y periódicos gubernamentales, fue desilusionándose progresivamente hasta que en 1989 abandono su trabajo con el gobierno.
El y una decena de colegas desafectos trataron de formar una asociación de prensa independiente. Pero publicar una periódico clandestino era tanto ilegal como logísticamente imposible dado el control gubernamental en todos los aspectos de la vida diaria y la carencia de materiales básicos. No fue hasta finales de 1994, a continuación de una significativa mejora de las comunicaciones telefónicas entre Estados Unidos y Cuba, que el periodismo independiente se hizo posible.
Mas que intentar crear una publicación adentro del país, Rivero y sus colegas comenzaron a llamar, en despachos diarios, a Radio Marti y a las estaciones de radio de Miami.
Careciendo de procesadores de palabras o faxes, ellos dictaban sus artículos manuscritos a simpatizantes en los Estados Unidos y Puerto Rico, que los transcribían apenadamente.
En el otoño de 1995, cinco agencias independientes de noticias estaban operando en La Habana. Entonces voluntarios en Miami y Europa crearon para los periodistas un web site (http://www.cubanet.org), y envían los artículos a través de e-mail a una lista de mas de 700 suscriptores, incluyendo muchos en Cuba, (el acceso a Internet esta restringido en Cuba a las instituciones oficiales, pero aquellos que tienen acceso lo comparten algunas veces con amigos.)
El gobierno cubano ha acusado a la prensa independiente de colaborar con sus enemigos y, en particular, de recibir dinero del gobierno norteamericano. Las acusaciones son irónicas: la verdad, como dice Rivero, es que "los miembros de la prensa independiente se pasan la mayor parte del mes sin el dinero suficiente para comer". En Cuba los trabajos son dados por el gobierno, de forma que cuando los periodistas independientes renuncian a sus puestos oficiales, se están cortando a si mismos sus modos de vida.
Exceptuando pagos ocasionales de periódicos extranjeros, los periodistas independientes no reciben dinero por su labor; sobreviven por la asistencia de familiares, amigos y reporteros. Reporteros sin Fronteros envía $1,100- cada mes para ser dividido entre todas las agencias independientes de noticias.
En la "oficina" de CubaPress, en una ardiente y estrecha calle de Centro Habana, Rivero bromea acerca de la falta de recursos, describiendo la agencia como "una abstracción". En realidad, la oficina consiste en una maquina de escribir anticuada y una caja de cartón llena de sobre Manila (el archivo de CubaPress) almacenados en su dormitorio. Todavía, Rivero muestra fajos de artículos escritos a mano producidos por reporteros de la agencia.
"Yo creo que, en el principio, el gobierno nos subestimo, porque ellos pensaron que lo que nosotros hacíamos era para obtener una visa del gobierno norteamericano, de forma que pudiéramos dejar el país (buscando asilo como disidentes)," dice. "Un año y medio mas tarde, ellos vieron que nosotros estabamos trabajando de un modo que es profesional e imparcial, sin politizar las noticias y sin recibir dinero del gobierno norteamericano o de ningún partido político, y comprendieron que la mayoría de la prensa independiente desea continuar trabajando adentro de Cuba. Y han comenzado a temernos".
El gobierno hace bien en ello. La mayoría de los ciudadanos esta pidiendo a las agencias que reporte casos de corrupción o injusticia, incluyendo a miembros del Partido Comunista. Jose Rivero, un reportero de CubaPress, dice que un militante bien conocido del Partido Comunista le pidió que denunciara la indiferencia del gobierno frente al aumento de robos en un almacén del gobierno donde el trabajaba. Rivero le aviso que el tendría que usar su nombre en el reporte. "El me dijo, "no me importa. Yo soy comunista. Fidel Castro no es comunista"." Incluso, el hombre acepto una entrevista en directo por Radio Marti.
Ni siquiera esta claro si estos reportes son ilegales. La Constitución cubana especifica que solo a los medios "oficiales" se les garantiza libertad de expresión y que todos los medios serán propiedad del estado. Todavía mas, el código penal dice que cualquiera que pertenezca a una organización no registrada puede ser encarcelado entre uno y tres meses. Rivero esperaba evitar esta penalidad intentando registrar CubaPress tan pronto como la agencia fuera formada. Solicito la registracion el 3 de octubre de 1995 y todavía esta esperando la respuesta.
Pero el gobierno cubano ha ignorado fuertemente a CubaPress y a las otras agencias independientes. Las líneas telefónicas de los periodistas son desconectadas de manera rutinaria, forzándoles a hacer elaborados arreglos para lograr llamar al exterior. A los extranjeros se les desanima a asociarse con ellos. En el pasado otoño, por ejemplo, un reportero de El Nuevo Herald de Miami fue detenido y expulsado del país por visitar el apartamento de Rivero.
Según Reporteros sin Fronteras, las autoridades cubanas detuvieron 28 veces a periodistas cubanos entre enero y octubre de 1996. Rivero ha sido detenido dos veces desde que fundo CubaPress. Olance Nogueras, como reportero investigador que ha documentado defectos en la construcción de la planta nuclear de Juragua, ha sido detenido 16 veces. El pasado febrero, Rafael Solano, cabeza oficial de Havana Press, fue detenido durante 42 días. Después de que una campaña internacional lograra su salida, Solano recibió un ultimátum. O era juzgado por cargos de "asociación con personas con la intención de cometer un crimen" o se iba al exilio. Hoy vive en Madrid.
Durante sus custodias, los periodistas independientes han sido amenazados con arrestos por cargos tales como "desacato a las autoridades", "rebelión" y "propagar noticias falsas que amenazan la paz internacional" El gobierno no ha seguido con esos cargos, pero los periodistas dicen que el clima es crecientemente hostil.
En diciembre, la Asamblea Nacional Cubana aprobó una Ley de Reafirmacion de Dignidad y Soberanía, también conocida como "Ley Antídoto" al Acta Americana Helms-Burton, la cual estrecha las sanciones económicas contra la isla.
Durante el acto de repudio en el apartamento de Rivero, el 10 de febrero, un oficial leyó en voz alta una parte de la ley declarando que es ilegal dar información al gobierno norteamericano o "colaborar" en esfuerzos para aumentar el Acta Helms-Burton. "La persona que vive aquí ha violado esta ley!", declaro el oficial. Escenas idénticas se produjeron frente a las casas de otros seis periodistas independientes.
"Yo creo que el gobierno ha resuelto acabar con la prensa independiente" dice Rivero. "Están tomando estas medidas para prevenir y evitar sorpresas", añade, refiriéndose a las olas recientes de repudios y detenciones. "El momento en que esta información, por repetida, se haga trivial o cotidiana, entonces nos van a encarcelar a todos." Si esto sucede, el pueblo cubano será el perdedor.
Elise Ackerman es una escritora del staff del Miami New Times.
DESPACHOS DE LA PRESA CLANDESTINA CUBANA
LA HABANA , 7 de enero de 1997 (BPIC)
El año 1997 ha empezado con graffitis antigubernamentales en el vecindario de San Martin, en San Miguel del Padrón, municipalidad de la capital, según una información suministrada al Buro de Prensa Independiente de Cuba por una fuente que ha preferido permanecer anónima. En la Segunda Calle, entre Central y Guarina, asi como en Central, entre las calles Primera y Segunda, el descontento popular se ha manifestado cuando alguien pinto en paredes, columnas y porches slogans tales como "Abajo con Fidel", "Libertad para los prisioneros políticos", "Deseamos democracia y elecciones libres."
Luis López Prendes.
LA HABANA, 7 de enero de 1997
Un tribunal estatal ubicado en el enclave de transportación turística en Trinidad, uno de los lugares mas importantes de Cuba para este propósito, concluyo con la expulsión de dos oficiales militares del Partido Comunista. Ellos fueron acusados de corrupción y enriquecimiento ilegitimo. El director del centro, Jorge Muñoz Macavi, y su esposa, Laura Terreiro Linar, sometieron periódicamente a los conductores de taxi de Transtur S.A. a evaluaciones de trabajo con el objetivo premeditado de despedirlos y, mas tarde, vender las plazas vacantes en el mercado negro, a un alto precio en dólares. A Muñoz y Terreiro, que están afiliados con el Ministerio de Interior, les fueron retiradas todas su distinciones anteriores, algunas de las cuales poseían desde 1980. En breve, serán sometidos a juicio por corrupción.
Olance Nogueras Rofes
LA HABANA, 9 de enero de 1997
Hector Palacios Ruiz, presidente del Partido de Solidaridad Democrática, ha sido sometido a un registro en su casa y ha sido arrestado hasta las 8 de la noche de hoy, jueves, según Adolfo Fernández Saiz, un líder del Partido de Solidaridad Democrática.
Fernández Saiz añadió que durante el registro, que se prolongo por tres horas, los agentes confiscaron documentos concerniendo a reuniones del Partido, listas de prisioneros políticos, y documentos relacionados con el Concilio Cubano y el Frente Femenino. Una vez que el registro concluyo, el líder del Partido de Solidaridad Democrática fue conducido a la unidad de policía localizada en Zapata y C en el Vedado, por un teniente que no quiso identificarse pero cuya placa policial era la 1257.
Luis López Prendes