Publicado el viernes, 28 de diciembre de 2001 en El Nuevo Herald

Al exilio fundadores de las bibliotecas independientes

Fueron hostigados por el régimen castrista

WILFREDO CANCIO ISLA

A pesar de imprevistos de último minuto, los disidentes cubanos Humberto Colás Castillo y Berta Mexidor lograron salir ayer de La Habana rumbo a Estados Unidos para comenzar su vida de exiliados.

Al cierre de esta edición, el matrimonio y sus dos hijos, Zeus, de 10 años, y Talía, de 15, eran esperados por amigos y activistas del exilio cubano en el Aeropuerto Internacional de Miami, adonde debían llegar cerca de las 10 p.m. en un vuelo procedente de Cancún, México.

El viaje de los cuatro integrantes de la familia Colás Mexidor debió producirse en horas de la mañana en un vuelo fletado de American Airlines, pero a última hora las autoridades cubanas les impidieron abordar el avión por supuestos problemas en los documentos.

Desde el pasado agosto, las autoridades de Estados Unidos les habían concedido visados para emigrar.

``Ellos tenían todos los papeles en regla, pero parece que las autoridades cubanas alegaron problemas con los pasaportes'', dijo anoche Janiset Rivero, activista del Directorio Revolucionario Democrático Cubano (DRDC), agrupación que auspició el viaje de los opositores.

Colás y Mexidor fundaron en 1998 en Las Tunas, en el oriente de la isla, el Proyecto de Bibliotecas Independientes de Cuba (PBIC), que abogó por ofrecer a los residentes de la isla la oportunidad de acceder a libros sin la censura ni el control gubernamental.

El PBIC se convirtió en un movimiento de resonancia nacional y hoy cuenta con más de 70 bibliotecas independientes a lo largo de todo el país. Sus fundadores procedieron a instaurar una biblioteca en su propia casa luego de que el gobernante Fidel Castro declarara públicamente que en Cuba no existían libros prohibidos, sino recursos para adquirirlos.

Desde entonces, la pareja fue objeto de constante hostigamiento por parte de las autoridades castristas. El pasado año fueron desalojados de su propia casa en Las Tunas, por lo que tuvieron que irse a vivir al poblado vecino de Amancio Rodríguez, donde residían los padres de Mexidor.

``Pero el acoso fue implacable'', relató Rivero. ``Los niños comenzaron a ser hostigados en la escuela y dos familiares de Berta [Mexidor] fueron expulsados de sus empleos''.

En fecha reciente, Colás fue golpeado en plena calle por partidarios del régimen. El matrimonio había perdido también sus empleos.

``Era imposible que continuaran allí'', consideró Rivero. ``Los niños están muy traumatizados por todo lo que ha sucedido en estos cuatro años''.

El DRDC ha alquilado en el suroeste de Miami un apartamento que será el primer hogar de la familia exiliada.