LOS DERECHOS A LA EDUCACION, A LA SALUD, A LA VIVIENDA Y A OTROS ATRIBUTOS ECONOMICOS Y SOCIALES

COMENTARIO PARA EL PROGRAMA “Tempranito y de Mañana”, DE RADIO MARTÍ, para el miércoles 29 de noviembre del año 2000

Los derechos del ciudadano cubano a la educación gratuíta, a los servicios públicos de salud, a la vivienda, al empleo y a todos los atributos económicos y sociales que están garantizados en la Declaración Universal de Derechos Humanos,  son aspectos esenciales e imprescriptibles,  dentro de las responsabilidades actuales y  futuras de todas nuestras agrupaciones de oposición democrática al castrismo.

Es preciso subrayar una vez mas estas verdades, que venimos proclamando desde el inicio de los casi 25 años que tiene de fundado nuestro movimiento de defensa de los derechos y de las libertades publicas del pueblo cubano, como una reiteración para responder, sistematicamente, a las campañas de propaganda desinformativa de Fidel Castro en este terreno.

Porque, se trata de que los castristas mienten tratando de infundir la incertidumbre popular, cuando gritan en todas partes que el fin de su dictadura y la llegada del sistema democrático para Cuba,  significaría la desaparición del sistema escolar y de asistencia médica, sin costo alguno para la población, de que ahora disfrutan los habitantes de la Isla , como resultado de las batallas  por esas conquistas sociales,   que las vanguardias políticas cubanas vienen dando desde los comienzos de la República en l902.

Otra de las burdas falsedades que Castro y sus secuaces repiten hasta el cansancio,  consiste en decir que los moradores de las viviendas de la Nación podrían ser echados a la calle al desplomarse el modelo  comunista impuesto a la República, porque regresarían los exiliados de Miami y de otras partes, para apoderarse de todas las casas y las fuentes de empleo de esa tierra.

Aunque sabemos que la mayor parte de la ciudadanía cubana no cree ni un ápice acerca de las manipulaciones de Castro para intentar perpetuarse en el poder a cualquier precio, no es ocioso que reiteremos a todas las personas del archipielago, que  nuestro Movimiento Cubano pro Derechos Humanos y Democracia defiende y defenderá, frente a cualesquiera de los retos que puedan presentarse, el derecho inalienable de todos los hijos de la Patria de Martí a la educación libre de costos y de coyundas para todos los educandos;  y que batallamos y batallaremos siempre por la inapelable facultad de los nacidos en Cuba a recibir asistencia médica gratuíta.

Además, nadie debe dudar un solo instante que cada activista miembro de nuestros movimientos de derechos humanos son y  serán eternos y tenaces abogadores defensores del irrevocable derecho de cada individo a la casa adonde habita.

Por otra parte, no creo que en todo el territorio nacional pueda existir un solo incauto que piense que, nosotros, lo  integrantes del sector de los Derechos Humanos en Cuba, no somos y seremos los mayores propiciadores para la creación de un movimiento sindical fuerte, independiente y luchador como el que existió en Cuba hasta l959, que defenderá el derecho al trabajo, a los convenios colectivos de labor que respeten la dignidad suprema y los intereses de los obreros y de los empleados.

Sobre estos temas proseguiremos tratando en otros comentarios, porque es muy saludable que todos los oyentes  conozcan claramente  nuestros criterios en estas esferas sociales.