Polémica
En una lucha tan vasta y compleja como la del pueblo cubano, no es nada fácil encontrar las formas más adecuadas y efectivas de resistencia contra la dictadura. En Siglo XXI creemos que una de las formas en que podemos ayudar los que estamos en el exterior es precisamente aprovechando las posibilidades que ofrece una sociedad libre para discutir, con la mayor amplitud, profundidad y respeto posibles, los problemas de esa lucha.
Comenzamos con un importante tema, la polémica creada en torno a la visita a Cuba de su Santidad Juan Pablo II programada para 1998. Aunque la perspectiva de la visita ha sido generalmente vista de manera positiva, hay voces discrepantes que, sin duda, tienen prestigio y autoridad.
Iniciamos una discusión abierta sobre esta temática e invitamos a todos los interesados a remitirnos sus opiniones a través de nuestro buzón electrónico.
Siglo XXI
Panelistas:
Dr. Emilio Adolfo Rivero
Abogado, periodista. Estuvo preso 18 anos en las cárceles castristas. Preside la New Cuba Coalition.
Reside en Washington D.C.
Lic. Ricardo Bofill Pagés
Licenciado en Historia, periodista. Fundador del Comité Cubano Pro Derechos Humanos. Editor de Siglo XXI.
SXXI: Emilio Adolfo, ¿Por qué has expresado reservas sobre la anunciada visita del Papa a Cuba?
EAR: Porque lo que tenemos que tratar es de que para enero de 1998, cuando se anuncia la visita del Papa, ya Cuba sea libre. En vez de alentar a todos a unir esfuerzos y sacrificios para provocar la liberación, se alienta el escapismo, el pensamiento mágico, o sea, querer es obtener: "Como no queremos a Fidel Castro, el Papa conseguirá su desaparición". Todo eso es pueril, inmaduro y distrae la atención. De más está decir que me colmaría de alegría la visita del Papa a Cuba, después de la caída de Castro.
SXXI:: ¿Pero no crees que será un factor para contribuir a una evolución democrática en Cuba?
EAR: Ante la nomenclatura, Fidel Castro aparecerá como quien logró un reconocimiento internacional considerado casi imposible, vista la hecatombe que ha provocado en Cuba y la estela de sangre que ya ha dejado en tres continentes. Lo considerarán un gran éxito personal para él.
SXXI: ¿Por qué dices un éxito? ¿No crees que ha fracasado ya totalmente?
EAR: Todo lo contrario, ha triunfado en su propósito. Quería y quiere el poder total, sin otro límite que el término de su propia vida. Lo ha conseguido. Quien ha fracasado es el pueblo de Cuba, que ya está endeudado y arruinado hasta límites que nunca se creyeron posibles. Fidel Castro ha triunfado personalmente al precio de hacer fracasar colectivamente al pueblo de Cuba.
SXXI: ¿Pero no crees que la Iglesia está interesada en ayudar a los cubanos a liberarse de Fidel Castro?
EAR: En lo absoluto. No es ese su propósito. Sus dignatarios hablan en términos de reconciliación y perdón. Que por cierto, no creo que son temas pertinentes. Nuestra historia demuestra que el odio y la venganza se dan en casos aislados, pero no son rasgos característicos de nuestro pueblo. Además, la iglesia, institución bimilenaria, mide el tiempo en siglos, mucho más allá de la vida de cualquier ser humano. Ha visto pasar muchos déspotas, verá pasar a Castro. Los fines de la Iglesia son completamente distintos, y ajenos, a la preocupación personal o temporal de cualquier cubano.
SXXI: ¿Pero no crees que se pudiera aprovechar esa visita para una demostración súbita de repudio a Castro?
EAR: Los que creen eso no han meditado sobre los recursos que posee un estado totalitario. Y no estoy pensando en que usen fuerza o coacción, que creo que en este caso no les serán necesarios. Además, ¿no ves desde ahora cómo ya se está creando atmósfera de fiesta y turismo, dónde se llama a estar en Cuba con el Papa, como si estos 38 años no hubieran existido? Deliberadamente se distrae la atención de los cubanos, se les quiere hacer olvidar, se les embrutece. Nada de eso es casual.
SXXI: Bofill, qué piensas de las opiniones de Emilio Adolfo Rivero?:
Bofill: Antes que nada, Emilio Adolfo es un viejo y querido amigo. Su hermano Adolfo y yo llevamos muchos anos trabajando juntos. Creo que Emilio Adolfo ha planteado algo con lo que discrepo pero que me parece muy oportuno y útil. Porque me parece que la invitación y la visita del Papa pueden ser útiles pero, al mismo tiempo, me parece saludable rechazar algunas expectativas exageradas.
SXXI: Emilio Adolfo habla de escapismo, de pensar que el Papa va a traer una solución.
Bofill: Bueno, eso depende. Si la gente le va a dejar al Papa la tarea de liberar a Cuba, se va a quedar esperando. Ni al Papa ni a la Iglesia ni a nadie le pasa eso por la cabeza. En eso estamos de acuerdo. Ahora bien, la visita tiene una gran importancia simbólica. En primer lugar es un cambio radical. quienes han visitado a Cuba tradicionalmente han sido los Breznev, los Honecker, los Yikov, los Ceacscu, los Ortega. La visita de Juan Pablo II, en si misma, proclama una nueva época.
SXXI: No creo que a Emilio Adolfo le interesen demasiado los simbolismos. El quiere realidades, quiere 'esfuerzos y sacrificios para la liberación'.
Bofill: Pero nosotros creemos que la importancia del simbolismo de la nueva época está precisamente en que anuncia mejores condiciones para la lucha. Fíjate en la diferencia. ¿Qué puede hacer la oposición ante la visita de Kim Jom Il o de un dirigente chino? ¿Qué iniciativas pueden desarrollarse ante una visita de ese tipo? ¿No se presta mejor a iniciativas constructivas la visita de Juan Pablo II?
SXXI: ¿Pero no significará un triunfo para Fidel Castro tener a Juan Pablo II a su lado criticando el embargo norteamericano?
Bofill: Es un riesgo tremendo. Pero si Castro no tuviera algo que ganar, no estuviéramos discutiendo sobre esta invitación. Y más cuando la oposición a la dictadura totalitaria tiene en su contra a la gran prensa 'liberal', izquierdista, americana. Y, sobre todo, a CNN. Pero el Papa pudiera equilibrar eso de muchas maneras.
SXXI: Emilio Adolfo no parece my confiado.
Bofill: Y no es por gusto. Es un gran riesgo. Es como un partida de ajedrez. Hay que ver como juegan las partes. Pero es Castro el que está en el poder, es Castro el que más tiene que perder. Se puede tomar la visita del Papa como una ocasión de fiesta y turismo, como dice Emilio Adolfo. Pero también se puede tomar como ocasión para muchas cosas. Para serte franco, tengo muchas dudas de que Castro acepte la visita. Sus últimas medidas no presagian nada bueno. Pero tengo espranzas de que la oposición sepa generar inciativas movilizadoras, iniciativas que le permitan ganar espacios, ganar terreno contra la dictadura. Emilio Adolfo sabe mejor que nadie lo extraordinariamente difícil de esta lucha. Estamos en la obligación moral de ser optimistas. En ese sentido, como en tantos otros, él y muchos de sus companeros del presidio político histórico han sido un ejemplo para nosotros.
SXXI: Quizás sea suficiente para un primer cambio de impresiones. Gracias a los dos. Esperamos que otros amigos nos envíen sus opiniones sobre este tema.