A modo de conclusión
Cabría preguntar: si las mujeres, los vecinos, los jóvenes
y los trabajadores no tienen alternativas de asociación independiente
reconocidas por el Estado.... ¿cómo enfocar entonces, la
cuestión de la SC en Cuba?
La nación cubana tiene 12 millones de habitantes, de los cuales, un
millón y algo vive en el extranjero y once en el territorio nacional.
Una revolución es un hecho social que conmueve todas las estructuras
de la sociedad donde se produce y deja consecuencias para el grupo humano
que es su actor principal. La cubana no es la primera, ni la única,
ni la última revolución del mundo. Lo distinto es que los cubanos,
somos sus actores principales y estamos en la escena, todo el tiempo, para
afirmar o negar la estadía.
Fidel Castro centra el gobierno que subió al poder a consecuencia
de la revolución hace poco más de treinta y siete años.
A esta fecha se puede hablar de algunas regularidades de su método
de dirección:
-
Estructurar la discusión de las tendencias contrarias y adversas,
entrando siempre él como árbitro.
-
Este árbitro decide imponiendo o cambiando las reglas necesarias,
siempre que el cambio engrandezca o no afecta su posición de máximo
poder.
-
Ensaya con los jóvenes, y los utiliza, para realizar las estrategias
y tácticas de los cambios en la política interna.
-
Responde dinámicamente a los momentos de conflicto internos con nuevas
estructuras militares que abarcan, cada vez, más sectores de la
población civil.
-
Promueve discusiones y asambleas catársicas que tienden a diluir la
responsabilidad del grupo en el poder, dejando siempre intacta a la
cúspide.
-
Mantiene estructuras paralelas de gobierno a las oficialmente instituídas
(Grupo Central, Equipo de Coordinación y Apoyo) para que el resto
del poder -a partir de la cúspide- sea siempre un objetivo cambiante.
-
Exacerba a grupos sociales marginales -incluídos los delincuentes-,
exaltando la «responsabilidad» de la sociedad civil por sus conductas
socialmente incordes.
-
Mantiene activo un juego político doble, en el que el único
beneficio seguro sea siempre la estabilidad y permanencia en el poder, a
cualquier precio, de Fidel Castro.
Tales métodos de dirección han creado una suerte de caos en
la sociedad cubana, que se nos presenta virtualmente atrapada y sin salida.
Quizás en la discusión sobre las alternativas de cambio sería
conveniente focalizar la factibilidad social, política y económica
de:
-
De la reclamación de las propiedades confiscadas, mejoradas y
destruídas por la revolución.
-
Mantener la garantía de accesibilidad a la educación y a la
salud de la población.
-
Dar soluciones que mitiguen el desempleo creciente en la sociedad cubana.
El país no puede salir de la crisis actual con más del 25%
de desempleo estructural.
-
El nuevo proyecto no debe partir de ayudas económicas concesionarias.
-
Restauración de los derechos civiles y políticos a todos los
cubanos, sin importar su militancia o no en uno o ningún partido
político.
-
Amnistía para los presos de conciencia.