RENOVACION PERMANENTE EN LA DISIDENCIAPUNTOS DE VISTA PARA LA REVISTA “Siglo XXI”, por Orlando Marín Pellicer, lunes l4 de enero del año 200l Con la llegada al exilio de tres destacadas figuras de la disidencia interna cubana, Humberto Colás Castillo, Berta Mexidor y Maritza Lugo, se abre nuevamente la interrogante de, sí la salida periódica de importantes opositores civilistas al estalinismo significa un debilitamiento en el activismo que, a todo lo largo y ancho de la Isl, hoy se desarrolla para promover el advenimiento de un estado de derecho democrático en esta sociedad. En tal sentido, nosotros hemos afirmado que aunque siempre representa una pérdida significativa la no presencia dentro de Cuba de personas con el talento y el espíritu de servicio social requeridos, quienes ya se habían hecho acreedores del respeto y de la credibilidad por su labor en el movimiento de derechos humanos y pro libertades públicas del País, sin embargo, su exilio forzado por la guerra sucia de Fidel Castro contra ellos, también conlleva el mensaje de que el nuevo pensamiento político opositor cubano, tanto dentro como fuera del territorio nacional, en modo alguno anda en busca de martirologíos e inmolaciones trágicas, como es consustancial al modus operandi de los comunistas y de sus aliados terroristas. Por el contrario, la concepción de la nueva sociedad civil independiente que promueve la convivencia civilizada y sin guerras, sin odios ni pendencias inútiles entre ciudadanos, lo que fomenta es la solución pacífica de los conflictos al menor costo humano posible. Desde que en el año l976 surgió en Cuba una organización de oposición civil a Castro basada en la promoción del respeto integral a los Derechos Humanos, proclamamos que los pueblos a los que se les impone el culto a los héroes y a las tumbas de los mártires, en realidad se le hace víctimas de precedentes de desolación, de sufrimientos y casi siempre de ansías de venganzas imperecederas que, una y otras vez, repiten ese mismo ciclo trágico que arruina la prosperidad y el sosiego de la población. Con estos y otros pensamiento en cuanto a la sencillez de proyectos para los cambios políticos hacia la democracia ; a la moderación en los métodos de acción no violenta evitando todo tormento innecesario ; a la renuncia a la gritería patriotera llamando al combate que no toma en cuenta el precio a pagar por los protagonistas y por sus familiares y, cortando de raíz, todo discurso fomentado la sed de que corran ríos de angustias, de sufrimientos y de sangre, como única vía de superación de los males de la Nación, con este programa decía surgió el Comité Cubano Pro Derechos Humanos el 28 de enero de l976, apenas contando con tres integrantes. De esta manera nos situamos a contrapelo de las campañas de la guerra total sostenida desde siempre por Fidel Castro y sus secuaces, contra los sectores de la ciudadanía cubana que, en el presidio político, en las iglesias, con la abstención a participar incluso en los CDR y hasta por omisión y por voluntad de marcharse del País, no se doblegaba al imperio del terrorismo de estado que se había implantado en Cuba desde l959. Desde aquellos días muchos han sido los activistas que hemos tenido que marchar al exilio. Sin embargo, lejos de desaparecer el movimiento disidente, lo que ha sucedido es que se ha multiplicado por mil. Nuevos y Nuevos líderes y organizaciones libres van surgiendo y se van afincando, para de esa manera, muy modestamente, contribuir al cese de esa lucha fraticida entre hermanos de una Nación, que no tienen otro camino que el de colaborar entre si para reconstruir su tierra. COMENTO ESTE TEMA PARA EL PROGRAMA CONTACTO CUBA, de Radio Martí, Ricardo Bofill.-
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