PROPUESTA PARA EL PREMIO NOBEL

EL CORREO DE LA REVISTA “Siglo XXI”, del día miércoles 27 de Septiembre del año 2000

Hemos recibido desde La Habana una carta del Coordinador Nacional del Movimiento Cristiano Liberación, Oswaldo Payá Sardiñas, dirigida al Comité del Parlamento Noruego, que cada año otorga los Premios Nóbel de la Paz, con la propuesta de que se conceda este alto reconocimiento a Gustavo Arcos Bergnes, Secretario General del Comité Cubano Pro Derechos Humanos, por haber dedicado toda su larga vida a defender la causa de la democracia y  de los derechos del ciudadano.

Esta última iniciativa para el otorgamiento del Premio Nóbel de la Paz a Gustavo Arcos Bergnes, originalmente  provinó de la Dra. Elena Bonner, Presidenta de la Fundación para los Derechos Humanos Andrei Sajarov, quien desde el pasado mes de mayo ha estado recabando el apoyo de numerosas figuras públicas con este fin.   Hasta el momento, se han adherido a esa candidatura de Gustavo Arcos para el Nóbel de la Paz, entre otros, el Presidente Checo Vaclav Havel; los también premios Nóbel Lech Walesa, Desmond Tuto, Alexander Soljenitsyn, Elie Wiesel y  Oscar Arias;   así como los ex presidentes Valery Giscard D’Estaing, de Francia; Vitautas Landsbergis, de Lituania; Carlos Menen, de la Argentina; Eduardo Frei, de Chile y Miguel de Lamadrid, de México.

En años anteriores, también otros líderes de la disidencia cubana han sido apoyados para que se les conceda ese Premio Nóbel de la Paz.  El propio Gustavo Arcos ya fue candidado en l994; como también lo han sido el fundador de Concilio Cubano Leonel Morejón Almagro y el Grupo de Trabajo de la Disidencia Interna, con Vladimiro Roca, Félix Bonne Carcassés; Marta Beatriz Roque y René Gómez Manzano.  Por su parte, existe otra propuesta similar a favor del Presidente de la Fundación Lawton de Derechos Humanos, el médico Oscar Elías Biscet, cuya vida en estos momentos corre peligro,  en la prisión adonde Castro lo ha confinado.

El significado exacto de estas campañas, para el otorgamiento del Premio Nóbel de la Paz a un opositor civilista cubano, es el de promover la solidaridad y el respaldo internacional para con todo el movimiento disidente y la emergente sociedad civil independiente, que lucha dentro de Cuba.

Con la exaltación de estos activistas propuestos y con el apoyo que se obtine para ellos, de parte de relevantes personalidades internacionales, además se está propinando un mentís rotundo a las campañas de desinformación ultrajante,  que Fidel Castro desata de manera sistemática contra todos los integrantes de las organizaciones de  oposición democrática en la Isla.

En esta misma dirección, la gran bolerista de Cuba, Olga Guillot, me expresaba hace unos días que también está tomando fuerza la iniciativa de celebrar un Gran Festival  de Música en New York,  cuyo tema central sea la defensa de los prisioneros políticos y de los disidentes de  Cuba, al estilo de los Festivales de este género que periodicamente promueve Amnistía Internacional.