LECCIONES DE LA MASACRE CHINA EN TIANANMEN

IMPRESIONES DE LA ÉPOCA PARA LA REVISTA “Siglo XXI”, jueves ll de enero del año 200l

La masacre contra cientos de miles de disidentes chinos que protestaban en la plaza de Tiananmen de Pekin, a mediados de l989, perpretrada por los guardías que cumplían órdenes del Partido Comunista, acaba de ser desenmascarada en toda su vileza criminal, con la publicación de un informe de 500 páginas,  que fue elaborado a partir de  los documentos originales sobre la decisión de aplastar  a sangre y fuego aquellas jornadas en pro de la democracia,  que tomaron Ten Siao Ping y Jiang Zemin,  por aquel entonces   dos de los   máximos jerarcas chinos.

Esta  nueva denuncia de la adicción a matar de un Partido Comunista  para preservar su ambiciones de perpetuarse en el poder,  posee un significado muy similar a aquel histórico discurso denunciando los horrores genocidas del stanilismo en la Unión Soviética, que llevó a cabo Nikita Jrushov en l956, y que representó el comienzo de la debacle desmoralizadora del Kremlin, hasta su derrumbe total años mas tarde.

Una de las grandes revelaciones que contiene este informe incriminatorio contra el Partido Comunista Chino por la matanza de Tiananmen, es que confirma la existencia de una importante corriente democratizadora que batallaba dentro esa organización y que estuvo encabezada por el Primer Ministro de la República Popular China, Zhao Ziyang, quien fue apresado por aquellos días y aun permanece bajo arresto.

Las lecciones imborrables que se desprenden  de todos estos acontecimientos poseen un significado especial,  para las aspiraciones de conquistar las libertades ciudadanas y  poner fin al terror castrista que hoy transpira la sociedad cubana,  y que se encuentran personificadas en el movimiento pro derechos humanos y  de oposición cívica del país.

Porque, se trata de que los referidos documentos sobre la catastrófica crisis del comunismo chino en l989, también demuestran que con la instauración de un modelo  capitalista en algunas regiones de la China Popular, y el espectacular exito económico alcanzado por esta vía, esa Nación no ha logrado la anhelada estabilidad política que buscaron los verdugos de Tiananmen.

El problema reside, según las fuentes internas del propio politburó chino, en que la permanencia del orden político totalitario, que coarta el ejercicio de los mas elementales derechos humanos de ese pueblo, prosigue siendo una fuente permanente de caos  y crisis social, que solamente puede ser controlada a través de la represión mas brutal, como se ha comprobado otra vez en los últimos meses, con los ataques constantes que los comunistas chinos tienen que emplear contra los millones de miembros de la secta religiosa Falung, que se han constituído en una suerte de herederos de los disidentes de l989.

Todos estos ejemplos deben ser cuidadosamente estudiados por todos los integrantes de la disidencia y  de la renaciente sociedad civil cubana.  Ellos, dentro de Cuba,  desempeñan el mismo rol que en su momento representaron Andrei Sajarov, Vaclav Havel, y  Lech Walesa,   entre otros protagonistas de los cambios que se llevaron a cabo en la antigua órbita soviética y, a su vez, significan lo mismo que en su momento simbolizó el líder contestario chino Zhao Ziyang y hoy escenifican los creyentes de  Falung.