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Llamamiento a la Disidencia de Europa del Este

Ciudad de la Habana, octubre 23 de 1987

Sr. Lazlo Rajk, Movimiento en Pro de los Derechos Humanos de Hungría.
Andrei Sajarov, URSS.
Lech Walessa, Polonia.
Carta 77, Checoslovaquia.

Distinguidos colegas:

Nos dirigimos a ustedes, a nombre del Comité Cubano Pro Derechos Humanos, para expresarles que nos unimos a la 31 conmemoración de la Revolución húngara de 1956, con un mensaje de adhesión y solidaridad al llamamiento que ustedes, hace algún tiempo, difundieron y que exhortaba a la unión de esfuerzos de todos los activistas de los derechos humanos de los países stalinistas.

Nosotros consideramos que el gran levantamiento del pueblo húngaro contra la opresión de 1956, sentó las bases para el rechazo popular y masivo de estos nuevos regímenes que se escudan tras el apelativo de “socialistas”. La revolución de los trabajadores húngaros de 1956 fue la primera gran rebelión de una sociedad contra el stalinismo y su aplastamiento bajo los tanques rusos dejó un estigma de sangre y barbarie que jamás podrá ser borrado.

En Cuba nosotros también batallamos por el derecho a la vida, cuando nos oponemos tenazmente a los fusilamientos, mediante procesos penales secretos y sin garantías procesales de índole alguna. Aquí, en esta isla del mar Caribe, luchamos contra la tortura, los tratos crueles y degradantes y las condiciones de vida infrahumanos a que se somete a nuestros detenidos y prisioneros. En la patria de Martí, rechazamos categóricamente todo tipo de persecución, como el que se ejerce contra los Testigos de Jehová, algunos cultos afrocubanos y otros credos menores. En este país abogamos por el retorno al derecho de habeas corpus por la libre emisión del pensamiento y por el pleno ejercicio ciudadano del derecho a disentir y a oponerse al gobierno. Bregamos porque todos los cubanos puedan salir y entrar libremente a su tierra y que cese el virtual; destierro que sufren más de un millón de hijos de la nación. Demandamos que se ponga fin a los arrestos masivos y arbitrarios, como los que se ejecutan mediante los llamados “expedientes de peligrosidad”. Exigimos el irrestricto desempeño del derecho a la libre asociación pacífica y al pleno desenvolvimiento de la facultad ciudadana de comunicación. Combatimos el terrorismo internacional y el tráfico internacional de drogas.

El Comité Cubano Pro Derechos Humanos, como es natural, no puede existir legalmente, sin embargo, nuestra presencia y actuación en la sociedad cubana es evidente. Desarrollamos nuestras actividades humanitarias a cara descubierta, hablamos y opinamos sobre los problemas de nuestro país a voz en cuello y proponemos los cambios que deben operarse en nuestra sociedad firmando con nuestros nombres. Toda la labor que ejecutamos es pacífica y está dirigida a propiciar el diálogo y el entendimiento entre los hombres de todas las creencias. Sobre estas bases estamos muy interesados en establecer vínculos de colaboración e intercambio con los movimientos disidentes de los países stalinistas de Europa.

Reunidos en la iglesia de San Juan de Letrán, en la Ciudad de la Habana, para hacer oración solemne en memoria del asesinado sacerdote polaco Jerzy Popielezcu, hacemos un llamado por el cese del virtual estado de ley marcial que vive Cuba y porque se abra paso el imperio de un estado de derecho democrático donde toda la ciudadanía goce de la garantía de vivir sin miedo.

Firmado:

Ricardo Bofill Pagés
Eddy López
Enrique Hernández
Reinier Cartaya
Rolando Cartaya
María Esther de Céspedes
Lic. Rafael Saumell
Julio Saldívar
Reinaldo Bragado Bretaña
Omar del Pozo Marrero
Bernal Águila
Lourdes Hernández Méndez
Samuel Martínez Lara

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