Entrevista a Raúl Montesino Entrevista realizada por el autor en La Habana, Cuba, en agosto de 1988, a Raúl Montesino, expositor principal de la Primera Exposición de Artistas Disidentes de Cuba y miembro del Comité Cubano Pro Derechos Humanos RB: Montesino, Ud. fue el expositor principal de la Primera Exposición de Artistas Disidentes de Cuba. El conjunto se tituló "Premios y castigos", aunque algunos prefieren llamarlo "Un palenque en el Vedado". ¿Qué repercusión opina Ud. que tuvo esta Exposición en el país? RM: Su repercusión hizo meditar a todos, desde el hombre más sencillo hasta las más altas esferas de poder. Hubo un momento en el cual se perdió el sentido de la realidad y evidentemente marcó un hito en la historia de la disidencia en Cuba en todos los órdenes. Más que una exposición fue un evento donde por algunas horas reinó la libertad de expresión, por la pintura, la escultura, la poesía, las interpretaciones musicales, el diálogo con representantes diplomáticos, las conferencias de prensa con organizaciones pro Derechos Humanos. Se hizo uso de la palabra y se le informó a la comunidad internacional las razones que nos asisten como activistas de Derechos Humanos, también las pruebas fehacientes de las violaciones a que están sometidos los ciudadanos cubanos en esta materia. Las autoridades cubanas respondieron con la violencia el día 17 de febrero, asaltando la casa que sirvió de galería de arte. Se destruyeron algunos de los créditos y con palabras ofensivas se trató de ridiculizar las obras que habíamos creado, más tarde todo este conjunto artístico fue filmado por supuestos empleados de Tele-Rebelde y en el noticiero nacional de televisión, transmitido a las 8:30 p.m., entrevistaron a un artista junto a sus obras, alegóricas al martirologio de los "comunistas latinoamericanos", y declarando "esto sí es pintura por los Derechos Humanos". Días después fueron confiscadas por la policía todas las obras expuestas. A claras luces, el gobierno demostró su incompatibilidad con toda forma de manifestación de las ideas sin su anuencia. Su temor a que se repitiera otro hecho como éste los llevó a desatar una campaña de descrédito y amenazas contra Ricardo Bofill y el CCPDH a través del radio, la prensa y la televisión sin precedentes en este período que llevan los comunistas en el poder. RB: ¿Cuáles son, según su criterio, los artistas plásticos más destacados de 1959 hasta el presente, haciendo abstracción de posiciones políticas? RM: Los artistas plásticos más destacados desde 1959 hasta la fecha son Angel Acosta León, Raúl Martínez, Antonia Eiriz, Tomás Sánchez, Tomás Oliva padre, Antonio Fernández Reboiro y Bach. Angel Acosta, pintor efímero, fallecido, con su obra planteada desde una posición personal, muy cubana, nos lleva acertadamente a lugares sombríos, inmundos, con un toque de belleza y técnica increíble. Hago referencia a sus enormes cafeteras, parques, reflejando situaciones muy a tono con la época en que las realizó, en la primera mitad de la década del sesenta. Sus parques líricos, melancólicos, quizás profetizaban días duros como los atravesados por él, muerto por suicidio. Raúl Martínez es un maestro de la pintura cubana. Lo considero un verdadero artista, intérprete del movimiento pop, pero con una óptica cubana. Sus obras vibran con los colores propios del trópico. Se le atribuye la iconografía martiana más extensa realizada por un pintor cubano de esta época. Revolucionó el cartel debido a su refinado gusto y a su fecunda imaginación como diseñador. Como dibujante es excelente. Creo que se encuentra entre los artistas cubanos más destacados. Antonia Eiriz es genial. Sus obras infieren la magia y las fuerzas que gravitan en las calles habaneras con gran dominio de la composición y la línea. Su serie "Monstruos" dudo mucho que pueda ser igualada o repetida. De forma inusitada y sin darse una explicación, desapareció del panorama cultural cubano, luego de una crítica realizada a un cuadro suyo expuesto. Como un fantasma reaparecieron sus obras en la II Bienal de La Habana, en calidad de invitada, después de quince años de ausencia. Tomás Sánchez es el único cubano que posee el premio Joan Miró. Influido en su primera etapa por Antonia Eiriz, ha realizado diseños de hermosos muñecos para el teatro guiñol. Siendo Profesor de la Escuela Nacional de Arte, fue expulsado por su condición de "hombre místico", según los funcionarios del Ministerio de Cultura. Su vida se tornó difícil. Algunos alumnos y amigos suyos lo ayudaron y continuó pintando. Con su nueva etapa de paisajes rurales y urbanos -"Inundación"-, retornó al movimiento paisajístico que estaba a punto de desaparecer. Sacó sus obras clandestinamente del país y las envió al concurso Joan Miró en el que mereció el primer premio. Tomás Oliva, padre, es un destacado escultor cubano emigrado. Su obra está realizada en hierro y recorterías de metales y lo situó, durante la década del sesenta, entre los artistas más importantes del país por sus diseños y materiales no convencionales. Es uno de los iniciadores de las esculturas ambientalistas, cinéticas, de grandes dimensiones. Otro emigrado es Antonio Hernández Reboiro, diseñador de gran talento. Su obra de carteles para cine y otros eventos causó una gran repercusión nacional e internacional. También Bach, diseñador, se dedicó al cartel, también para cine. A mi juicio introduce dentro de esta disciplina un estilo muy personal y acertado. Su afiche para la película "Cría Cuervos" mereció un premio internacional. RB: ¿Considera Ud. que los artistas no oficiales pueden, en condiciones de marginación, crear sus obras hoy día? RM: Esto es un hecho poco probable. Un artista necesita una dosis mínima de aliento, que lo incentive en su labor, como el reconocimiento público de sus cualidades, relaciones sociales, gestión económica, intercambio de criterios con otros artistas, materiales para la realización, etc. Precisamente son marginados para que no tengan acceso a la obtención del mínimo indispensable para crear. Les ofrecen trabajos ajenos a sus necesidades espirituales y de creación. Es digno de poner como ejemplo el caso del poeta Ernesto Díaz, que sufre prisión desde hace más de veinte años de forma ininterrumpida. No obstante obtuvo un premio en el exterior con su libro "La campana del alba". El manifiesta textualmente, en un apunte dirigido a la poeta Tania Díaz Castro, que tengo aquí ante mí, lo siguiente: "si el adversario prefiere, al despojarme de todo, que le dedique todo mi tiempo a la pluma al verme privado del entretenimiento de la artesanía, muy a gusto lo voy a complacer y será para nosotros de mayor utilidad en todos los sentidos. Para mí no hay nada más propicio que el clima de represión y hostilidad para crear. Era justamente lo que necesitaba para poner fin a la pereza literaria. Además, lo considero una buena respuesta". Esta carta está fechada el 6 de junio de 1988. RB: ¿Cuál es el papel jugado por CCPDH en las artes durante este último año, a partir de la oración solemne por el padre Popieluzcu? RM: Teóricamente las bases del CCPDH están conformadas por la interpretación de la Carta Universal de los Derechos Humanos proclamada por la ONU el 10 de diciembre de 1948, como resultado de profundas y sabias meditaciones acerca de la libertad, la igualdad y la fraternidad como conceptos indispensables para la emancipación del ser humano en todos los órdenes. En Cuba representa un movimiento de vanguardia capaz de sensibilizar a los intelectuales y artistas con inquietudes sinceras. Después del acto solemne y la misa por el eterno descanso del alma de Jercy Popieluzcu -primer acto público del CCPDH- se abre una nueva etapa y una interrogante: ¿es posible ejercer el derecho ciudadano de la libre expresión en Cuba? Y como consecuencia se rompen cánones impuestos. Evidentemente estos fenómenos sociológicos provocan cambios y dan lugar a movimientos artísticos de nuevas características. En la práctica se realizó la primera exposición de arte independiente de Cuba con publicaciones y poesías y trabajos literarios de personas excluidas del ámbito cultural. También en los espacios de la revista Tribuna Libre, del CCPDH. Otros elementos se suman, como la difusión de poetas censurados a través de Radio Martí y otras emisoras. RB: ¿Qué influencias usted considera preponderantes en su obra? RM: Ante todo soy religioso, esa es mi mayor influencia. No creo para complacer ni con la intención de que mi obra se consuma. Es una responsabilidad místico social que tengo que asumir a la vez que trato de describir, mediante la plástica, el fenómeno del sincretismo del encuentro de la cultura africana y la española. También por tratar de descifrar los factores que influyen en la formación de la entidad nacional procurando plasmar la fenomenología y las reminiscencias del ámbito cultural cubano. RB: ¿Qué le gustaría pintar? RM: Me gustaría pintar las fuerzas interiores que rigen la inteligencia divina, que anima al ser humano, el andamiaje de la cultura cubana, aún en formación, investigar nuestras tradiciones por mis reflejos estéticos, no tan solo representar las formas que definen nuestras tradiciones, sino mediante la imaginación proponer a los sociólogos un tema de vital importancia: ¿ha surgido o no la pintura cubana, netamente cubana, la que se realiza sin mirar a occidente sino a nosotros mismos? También quiero pintar sin compromisos, consignas o estatutos. RB: En breves palabras, si Ud. pudiera describir, con varias pinceladas en un lienzo, lo que significa el CCPDH para Cuba, ¿qué pintaría? RM: Un corazón multicolor conquistando el universo y sus actividades, como soles eternos, guardianes del derecho. |