Cubana ridiculiza a escritores castristas

Alberto Müller

La noticia corrió como la pólvora, mientras en Cuba sesionaba el Congreso de Escritores y Artistas Castristas (UNEAC) con los alabarderos del régimen oficial enredados en Mea Culpas confusos  ante la represión sistemática a la libre expresión de la libertad durante los 50 años de revolución castrista, la cubana Yoani Sánchez, creadora del blog "Generación-Y” obtenía el prestigioso premio Ortega y Gasset de Periodismo Digital que entrega todos los años el matutino madrileño El País, en respeto a la libertad creadora del periodismo.

La publicación española señaló que el reconocimiento se debe a la perspicacia con la que el trabajo de la cubana Yoani ha sorteado las limitaciones a la libertad de expresión que existen en Cuba, su estilo de información vivaz y el ímpetu con el que se ha incorporado al espacio global del periodismo ciudadano.

Yoani Sánchez, filóloga de 32 años de edad, había dicho a BBC Mundo tras ser bloqueado su sitio temporalmente por las autoridades cubanas el mes pasado, que su motivación principal para escribir este blog desde La Habana se debe al hecho de haber comprobado "que las personas quieren emitir una opinión diferente a la oficial".

Ella sabe perfectamente que su blog no es bien visto por el gobierno cubano, pues ellos estructuran la noticia como parcelas de conveniencia. Si la noticia no le conviene al gobierno, entonces Granma sencillamente no la publica.

Y lo mismo pasa con el escritor, con la diferencia, que si el escritor escribe algo crítico sobre el sistema comunista imperante en Cuba, entonces puede ser expulsado de la Universidad como le ocurrió a Carlos Victoria durante el quinquenio gris de la cultura en 1971 o ir a parar a las celdas de torturas de Villa Marista o a la prisión política, como le ocurrió a los escritores y poetas Reinaldo Arenas, Heberto Padilla, Raúl Rivero y Manuel Vázquez Portal, entre otros muchos.

Lamentable que la dirigencia de la Unión de Escritores y Artistas del castrismo (UNEAC) no tenga el civismo ético de entender que la consigna que viene rigiendo la política cultural del comunismo cubano desde el principio, “con la revolución todo o contra la revolución nada”, es una profilaxis grosera de corte fascista o estalinista para frenar los anhelos de libertad de todo un pueblo, que a su vez implica una contradicción flagrante de lo que debe ser por naturaleza  una reunión de intelectuales.

Si mostramos una lista parcial de los artistas que el castrismo ha silenciado durante sus cinco décadas de represión y oscurantismo, como: Celia Cruz, Olga Guillot, Fernando Albuerne, Gloria Estefan, Willy Chirino, Carlos Oliva, Guillermo Portabales, Xiomara Alfaro, Rolando Laserie, Marta Pérez, Maggie Carles, Israel Cachao y Generoso Jiménez, entre otros tantos, la Unión de Escritores y Artistas Cubanos (UNEAC) debería sentirse abochornada, pues el papel fundamental de un intelectual debe ser la apertura de mente, la libertad de expresión y la solidaridad con la creación artística, no la represión brutal, el silencio discriminatorio o la complicidad con la dictadura.

En esta reunión de la UNEAC, que acaba de concluir, curiosamente se han escuchado expresiones inauditas y contradictorias sobre el acontecer cubano:

Algunos escritores, que en épocas pasadas han visitado Miami atemorizados y quejosos de la represión oficial, hoy regresan al seno de la UNEAC como defensores de un sistema por el cual han sido perseguidos y en el cual ellos nunca han creído.

Otro albacea tradicional de la riqueza cultural de la nación cubana, reconoció en una de las sesiones de la UNEAC, como muestra del gran fracaso de la revolución, que la misma es incapaz de atraer a la juventud y que sus hijos, refiriéndose a los de él, se encuentran en el destierro. O sea que este intelectual reconoce que los hijos de la revolución se han apartado de ella definitivamente.

Pero para colmo de la confusión ignominiosa dentro de la UNEAC, una voz autorizada del Séptimo Arte cubano y muy cercano históricamente a la dictadura, confesó que en Cuba había imperado el dogmatismo opresor.

Habría que preguntar a este gurú de la cultura cubana, que precisara en donde reside el dogmatismo opresor que él denunció, pues el mismo es la columna vertebral del sistema comunista imperante en Cuba.

Son muchos los problemas que afrontan los escritores y artistas cubanos ante la ausencia de libertad en el país. La prisión, el ostracismo y la persecución son algunos de estas amenazas ante ellos, por reclamar derechos inherentes a su condición de intelectuales.

Y ante estos problemas acuciantes, hoy se ha alzado la inventiva de una cubana que cree en la libertad, Yoani Sánchez, con su blog "Generación Y" en la Internet, que ha sido galardonada con el Premio Ortega y Gasset  en Periodismo Digital.

Definitivamente tanto la joven filóloga Yoani Sánchez, como su página electrónica www.DesdeCuba.com/GeneraciónY han ridiculizado sin proponérselo a los represores de la UNEAC y de la dictadura castrista.

Felicitamos a Yoani por su Premio a la Libertad de Expresión.

albmul@bellsouth.net