Cuba arremete
contra las Damas de Blanco
El Nuevo Herald
25 de abril, 2008
El gobierno de Cuba acusó el jueves a Estados Unidos de
‘‘fabricar y promover'' la ‘‘contrarrevolución'' y de tener
como "punta de lanza'' a las Damas de Blanco, quienes
rechazaron la acusación y denunciaron una campaña de
"desprestigio'' contra su movimiento.
En un comunicado oficial, el Ministerio de Relaciones
Exteriores (MINREX) arremetió contra la disidencia en
reacción a una nota difundida en La Habana en la que
Washington "deploró'' el desalojo por la fuerza de una
manifestación de las Damas de Blanco, un movimiento cívico
de esposas y madres de presos políticos, quienes el pasado
lunes protestaron en las inmediaciones de la Plaza de la
Revolución.
Cuba "acusa al gobierno de los Estados Unidos de fabricar
y promover estas y otras provocaciones con-
trarrevolucionarias y las consiguientes campañas
mediáticas'', según la nota aparecida en el diario Granma.
La Habana reafirmó "su derecho a impedir, neutralizar y
responder a estas acciones provocadoras conce- bidas,
financiadas y estimuladas por el gobierno de los Estados
Unidos''.
Es la segunda declaración oficial sobre el incidente --y
con amenazas al movimiento disidente-- que emite el gobierno
cubano esta semana.
El enfrentamiento a los opositores en la prensa cubana
experimenta una escalada en la prensa oficial desde el
pasado 29 de marzo, cuando el diario Granma publicó un
artículo advirtiendo que las autoridades responderán en
forma contundente a "cualquier provocación'' de la
disidencia interna.
Ayer la Cancillería cubana dijo que las Damas de Blanco,
Premio Sajarov del Parlamento Europeo en el 2005, fueron
elegidas "punta de lanza'' de Washington en Cuba, y mencionó
que una de ellas recibió una carta de apoyo del presidente
George W. Bush y otra fue recibida en la Casa Blanca el 24
de enero.
"Con el epíteto de ‘punta de lanza', el gobierno busca
desprestigiarnos, distorsionar la idea que el pueblo se ha
hecho de nosotras, que no nos vea como mujeres que reclaman
la libertad de sus familiares'', declaró Laura Pollán.
Entre las acusaciones lanzadas por el gobierno de Raúl
Castro contra Washington figura el hecho de que entre enero
y marzo de 2008, la Oficina de Intereses en La Habana (USINT)
"ha brindado acceso a los servicios de internet, cursos de
computación y de periodistas independientes a sus cipayos en
Cuba''.
Además dijo que les ha suministrado todo tipo de bienes,
incluyendo equipos electrónicos, pegatinas, pullovers y
literatura con contenido subversivo, y les ha organizado
videoconferencias con altos funcionarios de la
administración de Bush, congresistas estadounidenses y
personalidades del exilio, a quienes calificó de
"representantes de la mafia cubanoamericana''.
El gobierno criticó también que la USINT "facilita sus
locales oficiales y las residencias de algunos de sus
funcionarios para organizar recepciones, videoconferencias y
exhibiciones de materiales subversivos, y dispone, incluso,
el uso de sus medios de transporte diplomáticos para el
traslado de los elementos contrarrevolucionarios hacia estas
actividades''.
"Solo para citar un ejemplo, la casa del funcionario de
la SINA Gregory Adams, sita en Calle 24 No. 521, Miramar, ha
devenido un verdadero ‘palacio de convenciones' para los
grupos mercenarios que el gobierno norteamericano financia y
controla''.
Hasta anoche no se había producido una reacción oficial
de Washington sobre la declaración del MINREX.
Las Damas de Blanco insistieron ayer en su legítimo
derecho a reclamar la liberación de sus seres queridos.
"No somos políticas ni recibimos órdenes de nadie, todo
lo hacemos por amor y por dolor'', apuntó Pollán, una de las
líderes del grupo, creado luego de que 75 opositores fueron
detenidos y condenados en 2003 a penas entre seis y 28 años
de cárcel.
En su nota, la Cancillería cubana afirmó que Bush "reconoció
abiertamente'' en un discurso el 7 de marzo "el papel de
este grupúsculo como instrumento priorizado de su política
contra Cuba''. "El problema es que las Damas de Blanco han
alcanzado un reconocimiento dentro y fuera de Cuba y el
gobierno quiere como desprestigiarnos, no es nada nuevo'',
dijo la activista Miriam Leyva.
En un hecho inusual, la televisión cubana difundió el
martes un video en el que vincula al grupo de mujeres con el
jefe de la USINT, Michael Parmly, y con la congre-sista
republicana de origen cubano Ileana Ros-Lehtinen, y fue
publicada una nota en la que el Gobierno advierte que no
tolerará "provocaciones''.