FELICITACIÓN A LAS DAMAS DE BLANCO DE CUBA CON OCASIÓN DEL PREMIO SAJAROV

Pinar del Río, 26 de Octubre de 2005

Admiradas y queridas Damas de Blanco:

Enterado del otorgamiento, tan merecido, del premio Sajarov 2005 a todas ustedes, me apresuro a felicitarlas de todo corazón y a rogarle a Dios que las siga acompañando y bendiciendo en sus justas y humanísimas aspiraciones de libertad y bienestar para sus familias.

Las Damas de Blanco han sabido ser lo que son y han mantenido bien definida su identidad y actitudes como grupo de pertenencia de la emergente sociedad civil cubana. Todos debemos aprender de ustedes cómo ser y actuar como sociedad civil sin manipulaciones políticas ni ambigüedades cívicas.

Sus familiares presos, nuestros hermanos, pueden estar orgullosos de la integridad moral de sus Damas de Blanco, de su genuino amor a Cuba y a la libertad. Ustedes han sabido defender y poner en el más alto grado el don sagrado de la familia: la unidad, la fidelidad y el amor, a pesar de las largas separaciones y no pocos sufrimientos.

Todos los cubanos que amamos a Cuba y a la dignidad plena de la persona humana, debemos inclinar nuestras cabezas ante el ejemplo de su enhiesta y pacífica actitud cívica, sin rencores ni amarguras, con la que todos, sin excepción, hemos sido enriquecidos en nuestra más profunda condición de seres humanos y de cubanos.

Reciban mi más cordial y fraterna felicitación y solidario afecto,

Dagoberto Valdés Hernández

Miembro del Pontificio Consejo Justicia y Paz Director del Centro de Formación Cívica y Religiosa y de la Revista "Vitral". Pinar del Río. CUBA.