| Diario Las Américas,
USA, 26 de enero de 1993 Palabras pronunciadas por Reinaldo Bragado Bretaña en la Primera Exposición de Artistas Disidentes de Cuba, auspiciada por el Comité Cubano Pro Derechos Humanos el 14 de febrero de 1988, que circularon en la isla como periodismo clandestino. Se publican por vez primera en la presente obra. PALABRAS INTRODUCTORIAS A LA PRIMERA EXPOSICION DE ARTISTAS DISIDENTES EN CUBA. Distinguidos invitados: La esclavitud, ese capítulo bochornoso de la historia de la humanidad, también tuvo como escenario esta maltratada isla del Caribe. Los esclavos arrancados de su tierra eran conducidos en contra de su voluntad para que sirvieran de fuerza de trabajo a los colonizadores. En aquella sociedad esos hombres no poseían ni persona jurídica ni persona humana y estaban rebajados a la ínfima condición de instrumentos de trabajo. No podían pensar libremente ni practicar su religión, no ejercían la menor influencia sobre la sociedad en que vivían y estaban obligados a aceptar los mandatos de los opresores sin posibilidad de disentir. Sencillamente no eran humanos: ni derechos ni izquierdos. Pero algunos de ellos escapaban de esa sociedad que los marginaba. Estos valientes recibían el nombre de cimarrones y eran perseguidos y cazados por los "perros de presa". Cuando llegaban a un número suficiente formaban una comunidad paralela, perdida en algún lugar escabroso de esta isla de misterios: ese lugar era llamado "palenque". El antecedente más lejano de esta exposición está allí, en esos palenques donde, nos atrevemos a asegurar, algún cimarrón entonó un melancólico canto añorando su tierra natal y su libertad perdida. Aquel canto fue la primera muestra de arte independiente de nuestra historia. Estos africanos reducidos a tan penosa situación, cuando estaban en manos de sus opresores, recibían castigos inhumanos, pero vivían convencidos de que tendrían un premio después de la muerte: el regreso al Africa, a la selva de ambiente uterino que tan arraigada tenían en su corazón. Esta situación nos es harto familiar. Hoy no nos preocupamos por el presente de castigos porque también soñamos con un premio: el futuro. Ahora los invito a que hagan un recorrido por la exposición con el pintor y sacerdote Ifá Raúl Montesino, artista legítimo, no fabricado por los mecanismos policiales-culturales del estado, y conozcan por dentro, disfrutando de la intimidad de su creador, el primer palenque de la historia de Cuba en este último cuarto de siglo: un palenque en el Vedado. Muchas gracias. |